lunes, 22 de septiembre de 2014

De bajos y mandolinas

Nadie se animaba a subir a la terraza para dar el acorde inicial de la noche. "La cocina de Wara Wara es un buen lugar para hacer el show", dijo Rodrigo. Muchos pedían un trago y se quedaban charlando con quien encontrasen cerca de la barra. Y de fondo la discusión. Terraza sí, terraza no.

Sabrina y Julieta decidieron subir a probar cuan fría estaba la noche para hacer el show afuera. Una vez en la terraza, todos los presentes nos sentamos en mantas y almohadones que estaban dispuestos en forma circular. Sabrina sacó algunas fotos para dejar un registro de que, aunque sea, nos animamos a probar. Después, cada uno agarró algo y ayudó a llevarlo al living, donde finalmente se llevó a cabo el show.

Mientras esperábamos que se diera inicio y salieran los primeros platos de la noche, Martín Marceesi y Dolores Mazzoni nos mostraban sus instrumentos: un bajo acústico de seis cuerdas y una hermosa mandolina. Un chico que estaba entre el público pidió tocar unos acordes en el instrumento de Dolores, que se lo prestó. Él contó que tenía una banda con amigos. Mientras, Martín también ofrecía su bajo a todo el que quisiera tocar. Como era acústico, sonaba bastante despacio. Pero si nos callábamos todos, se oía muy bien.

Sentado en una silla y muy cerca del público, la sesión la abrió Rodrigo Ruiz Díaz, de Chaucoco!, en guitarra acústica. La complicidad de la gente siempre estuvo a la altura, con los silencios que se precisaban para que se desarrollara este tipo de shows acústicos. Después de Rodrigo, pasó Sebastián Mattiassi, que sorprendió con un texto de Cortazar que no estaba anunciado. Con una gran capacidad de expresión oral se fue moviendo por el living a medida que nos contaba la historia de los pescaditos que habitan en el cuerpo de las personas. Todos lo oímos atentos.  Luego tocó tres temas para dar paso a Dolores y Martín, que hicieron el set más largo, de entre seis y siete canciones entre ambos. Cuando terminaron ellos, abrieron la convocatoria al público en general. Fue en ese momento cuando Agustín Bucich, que estaba entre los espectadores, tocó dos temas. Después de un pequeño break, hubo una segunda ronda de todos los artistas, cerrando la noche Martín y Dolores.


No hay comentarios:

Publicar un comentario